XI ENEG Valparaíso 2010: Formación y Educación Geográfica ¿Qué? ¿y para quien?
Ya han pasado 44 años desde que se abrió la primera carrera de Geografía en la Universidad de Chile, en el 2010 ya son 7 las universidades que imparten esta disciplina, Pontificia Universidad Católica de Chile, Pontifica Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Universidad de Chile, Universidad de Concepción, Universidad de Playa Ancha y la Universidad Católica de de Temuco.
Al parecer todas aun en busca de su propia identidad y constante reafirmación de su propia forma de verse en el espacio. Respecto de esto es variado el abanico de enfoques y posibilidades formativas que se ofrecen hoy en día.
Todas en mayor o menor medida obedeciendo a requerimientos cada vez más específicos de un mercado laboral construido a partir de las necesidades de un sistema político, social y económico que es necesario tensionar desde nuestras propias reflexiones como parte de un sistema que al fin y al cabo nos esta formando en términos académicos.
En este sentido es necesario preguntarnos, cuestionarnos y proponer como estudiantes en que dirección va o debería ir la ecuación, la teoría y la participación de la Geografía, ¿quien esta formando en los colegios y quien nos forma en la universidades? , ¿Para que nos formamos, cual es el rol que desde la disciplina podemos visualizar en un aporte claro al desarrollo de la sociedad, si es que es posible ser parte de ese desarrollo?
Esto responde a la necesidad de realizar el ejercicio de cuestionar nuestra formación, tomar posiciones, además de poder desarrollar el debate desde una posición conciente y contextualizada con una realidad actual que transita entre la contradicción y la negación de si misma.
Parte fundamental de esto último es poder identificar bajo que ópticas nos estamos formando, ya que es obvio que no todas nuestras escuelas responden a los mismos paradigmas. Por eso es necesario abrir la discusión entorno a lo que esta pasando en un caso muy concreto, como lo es ver cada vez de forma más evidente la tensión entre una progresiva tecnificación de la disciplina geográfica y una perdida del sentido holístico y epistemológico esencial para hacer realmente geografía, junto con todo esto es importante considerar que la educación Universitaria en el ámbito geográfico, se realiza de forma aislada sin la investigación interdisciplinaria y transdisciplinaria, como tampoco tomando un rol importante en la Educación escolar y su importancia tanto en la educación básica como media, considerando la educación geográfica en la mera descripción de fenómenos físicos aislados de los fenómenos del espacio geográfico.
Lo anterior nos propone una discusión mucho más tangible en términos materiales respecto de lo que como país estamos enfrentando; las consecuencias de un terremoto, en todas sus dimensiones, políticas, sociales, económicas, físicas, naturales, etc. Cabe preguntarnos, ¿es nuestra formación idónea para dar respuestas a estas problemáticas, o nos sumergiremos en la autodestructiva híper especialización y excesiva parcelación del conocimiento, sin ser capaces de integrar el todo por sobre la parte? Lo ocurrido hace cuatro meses, debe ser tomado como un llamado de atención a lo que debemos construir a futuro como profesionales parte de una sociedad, integrados a ella sin perder el sentido problematizador.
El desarrollo de estas preguntas tendría que ser el inicio de una reflexión mayor al interior de nuestras casas de estudio junto con un proceso de comunicación y difusión entre todos los involucrados en estas discusiones. Parece que es hora de hacernos cargo de nuestra formación, construirla no solo recibirla.
El hacernos cargo de nuestra formación no es solo el participar en cada uno de los espacio de que se nos presentan, si no y muy por el contrario, formándonos y discutiendo en cada uno de ellos, teniendo claro que la geografía no es una sola ni tampoco un pensamiento único, si no muy por el contrario, un pensamiento critico en post de la formación de una academia fuerte y comprometida con la ciencia, como también democrática
La importancia y posibilidad de abrir espacios de discusión, difusión y reflexión tanto de ideas como trabajos académicos, investigaciones, ensayos además de iniciativas estudiantiles como colectivos, fan zines, revistas u otros, forma parte del objetivo central de este XI ENEG.
Poder ponernos al tanto de lo que pasa en cada una de nuestras escuelas; compartir, aunar y confrontar experiencias e ideas y al cabo de tres días generar una red de contacto cada vez mayor entre estudiantes; estos se perfila como un desafío complejo pero contando con la participación de todos será mucho más fácil
Ya han pasado 44 años desde que se abrió la primera carrera de Geografía en la Universidad de Chile, en el 2010 ya son 7 las universidades que imparten esta disciplina, Pontificia Universidad Católica de Chile, Pontifica Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Universidad de Chile, Universidad de Concepción, Universidad de Playa Ancha y la Universidad Católica de de Temuco.
Al parecer todas aun en busca de su propia identidad y constante reafirmación de su propia forma de verse en el espacio. Respecto de esto es variado el abanico de enfoques y posibilidades formativas que se ofrecen hoy en día.
Todas en mayor o menor medida obedeciendo a requerimientos cada vez más específicos de un mercado laboral construido a partir de las necesidades de un sistema político, social y económico que es necesario tensionar desde nuestras propias reflexiones como parte de un sistema que al fin y al cabo nos esta formando en términos académicos.
En este sentido es necesario preguntarnos, cuestionarnos y proponer como estudiantes en que dirección va o debería ir la ecuación, la teoría y la participación de la Geografía, ¿quien esta formando en los colegios y quien nos forma en la universidades? , ¿Para que nos formamos, cual es el rol que desde la disciplina podemos visualizar en un aporte claro al desarrollo de la sociedad, si es que es posible ser parte de ese desarrollo?
Esto responde a la necesidad de realizar el ejercicio de cuestionar nuestra formación, tomar posiciones, además de poder desarrollar el debate desde una posición conciente y contextualizada con una realidad actual que transita entre la contradicción y la negación de si misma.
Parte fundamental de esto último es poder identificar bajo que ópticas nos estamos formando, ya que es obvio que no todas nuestras escuelas responden a los mismos paradigmas. Por eso es necesario abrir la discusión entorno a lo que esta pasando en un caso muy concreto, como lo es ver cada vez de forma más evidente la tensión entre una progresiva tecnificación de la disciplina geográfica y una perdida del sentido holístico y epistemológico esencial para hacer realmente geografía, junto con todo esto es importante considerar que la educación Universitaria en el ámbito geográfico, se realiza de forma aislada sin la investigación interdisciplinaria y transdisciplinaria, como tampoco tomando un rol importante en la Educación escolar y su importancia tanto en la educación básica como media, considerando la educación geográfica en la mera descripción de fenómenos físicos aislados de los fenómenos del espacio geográfico.
Lo anterior nos propone una discusión mucho más tangible en términos materiales respecto de lo que como país estamos enfrentando; las consecuencias de un terremoto, en todas sus dimensiones, políticas, sociales, económicas, físicas, naturales, etc. Cabe preguntarnos, ¿es nuestra formación idónea para dar respuestas a estas problemáticas, o nos sumergiremos en la autodestructiva híper especialización y excesiva parcelación del conocimiento, sin ser capaces de integrar el todo por sobre la parte? Lo ocurrido hace cuatro meses, debe ser tomado como un llamado de atención a lo que debemos construir a futuro como profesionales parte de una sociedad, integrados a ella sin perder el sentido problematizador.
El desarrollo de estas preguntas tendría que ser el inicio de una reflexión mayor al interior de nuestras casas de estudio junto con un proceso de comunicación y difusión entre todos los involucrados en estas discusiones. Parece que es hora de hacernos cargo de nuestra formación, construirla no solo recibirla.
El hacernos cargo de nuestra formación no es solo el participar en cada uno de los espacio de que se nos presentan, si no y muy por el contrario, formándonos y discutiendo en cada uno de ellos, teniendo claro que la geografía no es una sola ni tampoco un pensamiento único, si no muy por el contrario, un pensamiento critico en post de la formación de una academia fuerte y comprometida con la ciencia, como también democrática
La importancia y posibilidad de abrir espacios de discusión, difusión y reflexión tanto de ideas como trabajos académicos, investigaciones, ensayos además de iniciativas estudiantiles como colectivos, fan zines, revistas u otros, forma parte del objetivo central de este XI ENEG.
Poder ponernos al tanto de lo que pasa en cada una de nuestras escuelas; compartir, aunar y confrontar experiencias e ideas y al cabo de tres días generar una red de contacto cada vez mayor entre estudiantes; estos se perfila como un desafío complejo pero contando con la participación de todos será mucho más fácil
excelente,
ResponderEliminarsaludos desde Conce
Ignacio (Kurt)
Pd: no pude comentar como anónimo o como "ignacio", así que tuve que usar el nombre del colectivo. Se puede arreglar eso para poder hacer comentarios sin tantos atados?